Entrevista de trabajo para un joven graduado
Entrevista de trabajo para un joven graduado

Entrevista de trabajo para un joven graduado

La entrevista de trabajo, para un joven graduado, es un viaje lleno de trampas. Acabas de terminar tus estudios y tu experiencia profesional se limita a prácticas, contratos de estudio y trabajo o nada en absoluto. El reclutador sabe que no tienes mucha experiencia empresarial a tus espaldas. Por lo tanto, buscarán el potencial más que el perfil. Y para complacer al reclutador y diferenciarte de los demás candidatos, tendrás que evitar muchas de las trampas que surgen cuando eres un joven graduado.

En otra situación, puede que estés buscando unas prácticas o un contrato de trabajo-estudio y que tus estudios aún no hayan terminado. Pues bien, son las mismas reglas que para un contrato indefinido y, por tanto, las mismas trampas en las que puedes caer. Sea cual sea el contrato que buscas, la entrevista con un reclutador es un momento importante. Esta entrevista es determinante para que continúes tus estudios o te incorpores al mundo laboral. Por lo tanto, debe estar preparado el día.

¿Cuáles son los principales errores que cometen los jóvenes estudiantes?

  1. Debe mostrar humildad. Esta es una noción muy importante durante una entrevista, especialmente para un estudiante o un joven graduado. De hecho, un candidato con poca experiencia tiende a explicar al reclutador que tiene todas las cualidades y habilidades para ocupar el puesto. Es una reacción normal. Queremos asegurar al reclutador que, a pesar de los pocos años de experiencia, somos capaces de hacer el trabajo con eficacia. Pero cuidado, esta actitud puede dar a veces la impresión de alguien demasiado seguro de sí mismo, incluso arrogante. No debes pensar que llegas a un terreno conquistado, al contrario, debes ganarte la confianza del reclutador.
  2.  ¡Te falta confianza en ti mismo y se nota!. No estás acostumbrado a hablar de tus experiencias y de tus misiones a un profesional de una empresa. Lo que está en juego es mucho, lo sabes y también sabes que no tienes derecho a una segunda oportunidad. Por lo tanto, estarás estresado, pero no te preocupes, es una situación normal. La mayoría de las veces es un estrés bueno, de los que te mantienen alerta, pero a veces se convierte en estrés malo y te hace perder los nervios. Este exceso de estrés tendrá repercusiones físicas. Hablarás rápido, sudarás, te sudarán las manos, parpadearás… Es más fácil decirlo que hacerlo, pero tendrás que calmarte y respirar profundamente.
  3. Cuida tu aspecto y tu lenguaje corporal. Sólo porque seas joven, o porque sea tu primera entrevista, no debes tomarte esta experiencia a la ligera. Es un momento serio, de alto riesgo, y debes tomarlo como tal si quieres estar preparado el día. La apariencia y el lenguaje corporal son elementos importantes en la percepción que un reclutador tiene de un candidato. Dependiendo del puesto que solicite, vístase en consecuencia. Si se trata de un puesto directivo, es imprescindible llevar traje y corbata o traje.
  4. Te faltan argumentos. Eres un estudiante o un joven licenciado y no tienes 40 años de experiencia a tus espaldas. Las entrevistas pueden durar de 30 minutos a 1 hora, a veces más. La dificultad estriba en hacer una presentación o discurso interesante y relevante. La trampa es empezar a decir dos veces las mismas cosas y empezar a enfrascarse en explicaciones que no tienen ni pies ni cabeza. Por ello, es importante que también puedas hablar de ti mismo, de tus actividades extraprofesionales, de tus pasiones… estos elementos te permiten iniciar una conversación sobre lo que te gusta hacer.
  5. Haz un trabajo serio antes de la entrevista. El reclutador busca un candidato con cierta madurez profesional. Un futuro profesional que puede proyectarse fácilmente en una empresa. No quieren a alguien que «llegue a la entrevista por casualidad».